Falsa moral
Ochobre
2008
La falsa moral de facer un cantar nidiamente gai y preferir amosar nel vidioclip l´amor ente una profesora y un escolín, que paez que la sociedá acepta meyor la pederastia qu´a dos tios morreándose
La falsa moral de facer un cantar nidiamente gai y preferir amosar nel vidioclip l´amor ente una profesora y un escolín, que paez que la sociedá acepta meyor la pederastia qu´a dos tios morreándose
Pases un fin de selmana en Madrid, la visita a Chueca nun pue faltar. Anque te sientes como Paco Martínez Soria versión gai respires llibertá, tolerancia, éntrante ganes de quedate a vivir (anque tendría que renovar tol fondu d´armariu, qu´equí van de punta en blancu hasta pa mercar el pan). Tu tamién quies pasear tranquilu pela cai yendo de la mano col to mozu (anque pa eso tendría que char mozu). Ye un mundu al revés, ye´l to mundu. Pienses que la sociedá entama aceptar daqué que tendría que ser normal cuantayá, que muncho s´avanzó, que madre mia vaya maromos qu´hai per equí.
Finó´l fin de selmana, garres el bus de vuelta a Asturies, arranca, pónente una peli que fai risión de que dos homes puedan casase (chiste del xabón na ducha nun pue faltar), cagaste na madre del conductor, del director, de los actores, de la moral heterosexual y quies montar una griesca de la virxe col conductor pola ofensa que te supón esa película, pero pones el MP3 cola música al altu la lleva ya faes por dormir, nun vaya ser que too dios s´entere de que yes gai. Y encabronáu atalantes que pel momentu hai que vivir nuna especie de ghettu pa poder ser como tu yes. Y encabronáu vuelves pa casa cola caxa de condones ensin abrir.
Drama, Israel, 2002. Dirección; Eytan Fox. Repartu: Ohad Knoller (Yossi), Yehuda Levi (Jagger), Assi Cohen (Oficial), Sharon Reginiano (Coronel), Aya Koren (Yaeli), Hani Furstenberg (Goldie), Yuval Semo (Psycho), Yaniv Moyal (Samocha), Hanan Savyon (Adams), Erez Kahana (Yaniv).
ARGUMENTU: Basada en fechos reales, Yossi y Jagger narra una historia d´amor ente dos miembros del exercitu israelí nuna bas asitiada na llenda llibanesa. Yossi ye´l comandante de la compañía, quier mantener el so amor en secretu y siguir sirviendo al so país. Yagger ye´l xefe del pelotón, quier acabar el serviciu y que Yossi marche con él.
CRÍTICA: Versión hebrea de Brokeback Mountain. La cinta narra´l amor gai dende dos posiciones enfrentaes, el que quier vivir el so amor en llibertá y ser féliz (Jagger) y el que vive l´amor con mieu y ocultándose tres l´amistá por mieu a ser consideráu menos “machu” (Yossi). La película ye crítica col exercitu israelí y la obligatoriedá del serviciu militar (3 años pa los homes y 21 meses pa les muyeres), asina´l filme amuesa como los personaxes ven como los sos años mozos vanse en mediu d´una guerra mientres faen planes de futuru dientro d´un conflictu del que nin siquiera falen. La película dura una hora, lo que quiciabes fai que nun-y llegues a garrar ciñu a los personaxes, pero pue llegar a cayete la llarimina.

Lo convirtieron en loco, un vagabundo que "vivía en la luna". Una vez publicada la noticia sobre su homosexualidad, cerró la puerta del hotel con llave. Pensó que vendría a buscarle la policía secreta o los integristas. Recordó la opresión que sintió con trece años, cuando supo quién era y que estaría "por siempre en una cárcel". Quizás por ello Abdellah Taïa, escritor marroquí de 35 años, el primero en declarar públicamente su condición en un "Marruecos hipócrita", se defina como "héroe". Un héroe para muchos de los que aún lloran y corren a esconderse, los que son señalados, juzgados, atacados, escupidos, e insultados en nombre de la religión.
Residente en París, es autor de éxitos como el libro autobiográfico Le rouge du tarbouche o El Ejército de Salvación. El día que cerró la puerta del hotel, en 2006, en Marruecos, acababa de salir del armario; mejor dicho, lo quemó: usó las mezquitas de la prensa y armó un revuelo colosal. Y supo entonces que "empezaba un combate". Sabía que su madre nunca lo entendería. Rompería para siempre el sueño de "formar una familia y de viajar a la Meca". Sus vecinos lo señalarían. Y corría el peligro a ser encarcelado, como les ocurre actualmente a otros. En virtud del artículo 489 del Código Penal marroquí, la homosexualidad está penada entre 6 meses y 3 años de cárcel. Y los islamistas, en avance, no permiten que los individuos elijan sus propias opciones. "Mi única salida era volverme loco", explica. "Marruecos es un lugar lleno de locos abandonados por las calles y quise ser como ellos". Y se volvió loco, sí. Tan loco como para romper silencios centenarios. Y conseguir así el "derecho a mirarme a la cara, y a reconocerme, mediante una revolución íntima que partía de mi sexualidad", explica. Acaba de visitar Madrid en el marco del I Congreso internacional de derechos humanos, sociedad civil y homosexualidad en los países de mayoría musulmana.
-¿La familia, el poder político y la religión son las grandes cárceles del homosexual en Marruecos?
-Actúan los tres grupos de presión a la vez. Es el peso de la sociedad contra el individuo, todos hacen mucho por mantener esta situación de discriminación. La autoridad, por ejemplo, se legitima en la religión para que se haga su voluntad, del mismo modo que la familia.
-¿La religión sirve como excusa para controlar a los individuos? -Este es un problema que atañe a los individuos y de cómo estos son juzgados desde un punto de vista religioso por sus decisiones y sus actos. Si no haces lo que dice la religión te tachan de no ser persona y naturalmente esto es muy hipócrita.
-¿Se refiere a la doble moral que por un lado permite la homosexualidad escondida y por otro la condena con penas de cárcel si se hace pública?
-Sí. A partir de este sistema esquizofrénico es muy difícil avanzar adelante. Primero hemos de solucionar la mentalidad de la gente. Sobre todo en lo referente al respeto de los individuos y sus aspiraciones. Los individuos tienen que reivindicar sus derechos y no quedarse fuera, porque estamos en el siglo XXI, quieran o no. Ahora está empezando este debate en Marruecos a pesar de que la situación no es favorable.
-Las reivindicaciones de los homosexuales en Marruecos se alejan aún de una militancia política, son, por así decirlo, gritos individuales
-Tiene razón. La mayoría de marroquíes no sabemos cuales son nuestros derechos y existen poderes en los más diversos ámbitos que quieren decidir lo que uno debe hacer. Pero el debate ya está en la sociedad marroquí, empiezan a alzarse voces críticas, individuos que hablan y disienten. Aunque este debate no afecte, por desgracia, a toda la sociedad, sí que es un punto de partida.
-¿Es el individuo frente a una sociedad aparentemente en bloque?
-Debes pensar que todo en Marruecos está controlado por el poder, todo silenciado, ahora nos dicen que debemos esperar, ¿pero esperar a qué? Hay generaciones enteras que han sido sacrificadas. Y nosotros decimos basta. Queremos mucho a nuestros padres, pero deben entender que no queremos ser como ellos.
-Ha dicho que al ganar la libertad ganó también la soledad-Ganas la soledad. Nadie te ayuda. Por mucho que salgas en la prensa, te reduces a tu círculo más próximo. La gente me dice que soy un loco irrealista, que vivo en la luna al reclamar los derechos de los individuos. Pero esto no es grave. Porque lo verdaderamente importante es seguir tu propio camino.
-¿Existen contradicciones entre el Islam y la actual interpretación sobre su condena a la homosexualidad?
-En efecto. En el mismo texto del Corán es del todo ambiguo. Incluso en relación a las promesas del paraíso, y también si nos fijamos en la tradición poética islámica. Existen grandes autores de la poesía islámica que escribían odas acerca de su gusto por los jóvenes, y discutían sobre la pasión por hombres y mujeres. A pesar de estas contradicciones la gente no parece salir de su hipocresía.
-¿Qué hacer entonces con el peso religioso?
-Tenemos una gran necesidad de modernizar y racionalizar nuestra religión, y adaptarla a los tiempos que corren. Creo que yo represento un ejemplo sobre esta dirección. Hay que forzar el cambio.
LA VANGUARDIA
MADRID, 24 de Setiembre (EUROPA PRESS)
La homosexualidá ye illegal en 26 países islámicos y castígase con penes que van dende los zurdiellazos hasta la pena de muerte, pasando pel encarcelamientu demientres años, según esplicó güei la Confederación Española Colegas de lesbianes, gais, bisexuales y transexuales, qu'organiza de magar mañana el I Congresu Internacional 'Derechos Humanos, Sociedá Civil y Homosexualidá nos países de mayoría musulmana'.
Demientres tres xornaes, más de 150 ponentes de distintos países van aldericar sobre estos asuntos pa "facer pública" esta situación de "discriminación y persecución" de la homosexualidá y analizar l'estáu de los derechos humanos nos países musulmanes, según esplicó güei la organización.
Ente los ponentes, destaca la presencia del escritor marroquí, Abdellah Taïa, que va ofrecer la conferencia inaugral cola ponencia 'Un Yo homosexual en Marruecos'. También van participar el vicepresidente de la Organización Marroquí de Derechos Humanos, Mohamed Nesh-Nash; el secretariu de la Xunta Islámica d'España, Abdennur Prado y el presidente de la única organización de gais en Marruecos ('Kif Kif'), Samir Bargachi, ente otros.
El mio pá entrugó: ¿yes gai?/ Yo entrugué, ¿importa?/ Dixo: non, nun daveres./ Dixi-y que sí, asina yera.
Díxome: Fuera de la mio vida/ Paezme que sí importaba
El mio xefe entrugó: ¿yes gai?/ Yo entrugué, ¿importa?/Dixo: non, nun daveres./ Yo dixi-y: sí, asina ye.
Díxome: tas despedíu/ Paezme que sí importaba
El mio amigo entrugó: ¿yes gai?/ Yo dixi: ¿importa?/ Dixo: non, en verdá non./ Dixi-y: Sí.
Díxome: nun me llames el to amigu/ Paezme que sí importaba.
La mio pareya entrugó. ¿Ámasme?/ Entrugué-y: ¿importa?/ Díxome: sí. / Dixi-y: sí, ámote.
El dixo. Déxame abrazate./ Por primer vez na mio vida, daqué importaba.
Dios entrugóme: ¿quieste?./ Dixi-y: ¿importa?./ El dixo: sí./ Y dixi: ¿cómo pueo quereme si soi gai?.
Díxome: asina ye como te fici.
Dende entós nada volvió importar

Llevó díes fixándome en ti. Nun pueo dexar de mirate, esos brazos da gloria velos. Cuando llevantes eses peses de venti quilos, ¡dios!, lo que daría por sentime ente esos brazos. Y les berríes que metes al facer l´últimu esfuerciu. Entames a glayar zarrando los güeyos y apretando´l dentame, si paez que tas a puntu de corre… ¡Dios!, pónesme malu. Vánseme los güeyos y nun tien igua. Yá me pillaste dalguna vegada, pero bono, ¡si colos ruíos que faes tola peña mira pa ti!.
Güei viniste falar conmigo. “Sí, usa la maquina mientres faigo los descansos”, díxite. La conversación nun daba pa más. Entames a meter pequeños glayíos al empar que les boles de los brazos entamen a hinchase. Miro esi brazu mientres espero qu´acabes, entós miró pal espeyu, toles paredes del ximnasiu son d´espeyu, y veo que me mires, agacho la cabeza y miro pa otru llau.
Cuando fino cola máquina marchó a facer peses. Al poco apareces y tamién entames a facer peses, y a berrear… De vez en cuando mírote al traviés del espeyu, y tas mirándome… Llevántome pa facer un exerciciu, tu yá tabes de pie. Entamó colos mios peses de cinco quilos mientres tu yá acabasti colos de venti. Entós, llevantes la manga de la camiseta, póneste a mirar los bíceps y a sacar bola. ¡Diooooooooos!. Mírote, me mires de regüeyu, mírote, me mires de regüeyu...
Yá malu, marchó facer abdominales, terminu y xubo a una bici, al poco vuelves aparecer. ¡Tas siguiéndome!, a ver babayu que lleves equí un bon cachu, ye´l tiu más bonu de tol ximnasiu y tu… yes tu. Nun te voi mirar, ¡si yes un creíu!, quies que te miren y col cuentu yo yá toi too rayáu. Paso de mirate, nun te voi mirar más. Y tu vas y te pones a mirate del espeyu, yes un creíu, vaya creíu, ¡dios!, llevantes la camiseta y enseñes esa tableta de chicolate. Nun mires, nun mires. ¡¡¡Ta mirándome de regüeyu otra vez!!!
Marchó pa la cinta, ellí aisllada, nel pasiellu pa salir del ximnasiu y col espeyu delantre, nun hai naide más, toi solu. Soi un flipáu, soi flipadísimu, lo que-y pasa a esi ye que ye un creíu y diz “voi da-y envidia al minguín esi que-y cuesta llevantar les peses de cinco”. Y si ta mandándome señales… a ver, que ye´l tiu más bonu de tol ximnasiu, un tiu con esos brazos va querer “tema” contigo, sigui suañando. Entós veóte al traviés del espeyu, marches yá y ensin parar de caminar llevantes la manga, saques bola y mírasme de regüeyu. Desapareces del espeyu. Quedo cola boca abierta.
¿Qué ¿coñu? quies?
Nun entamu tenía mieu,
Taba petrificáu.
Siguía pensando
Que nunca podría vivir ensin ti al mio llau.
Pero llueu, pasé tantes nueches
Pensando en cómo me mancasti.
Y volvíme fuerte.
Aprendí a vivir solu.
Y agora vuelves
Del espaciu esterior.
Namás salir alcontréte
Con esa mesma güeyada.
Debería camudar la zarradura
Y nun dexate la llave.
Pero nun sabía que volveríes,
Pa sigiuir mancándome
Oh, agora marcha,
Sal pola puerta,
Namás da la vuelta.
Agora, yá nun yes bienllegáu.
¿Nun yes tu´l que quixo dexame?
¿pensasti que m´esvaneceria?
¿pensasti qu´abandonaría y morrería?
Pues non, yo non.
Sobreviviré.
Mientres sepa cómo amar, sé que taré vivu.
Tengo tola vida por vivir.
Tengo tol mio amor por dar.
Sobreviviré.
Sobreviviré.
Sí sí.
Llevóme toles fuercies que tenía
Nun cayeme en cachinos
Toi tentando arreglar les pieces
Del mio corazón frayáu.
Y pasé tantes nueches
Compadeciéndome de min mesmu.
Lloraba davezu.
Pero agora, nun m´averguenzo.
Y yá me ves
Con una nueva persona.
Nun soi esi felpeyu namoráu de ti.
Y pensabes que volvería contigo
Y esperabes alcontrame llibre.
Pero agora tol amor que tengo
Ye pa daquién que m´ama.
¡¡¡Nacionaliegu!!!
Fartu toi yá de buscar
daqué d´amor pente la ciudá,
rulando peles saunes d´un llau a otru
sollerte total pa nun me comer ná.
Tengo abonda fame ¿nun me ves la cara?
pero índa nun muerdu cualaquier mazana.
Nun quiero princesa que llueu salga reinona,
nin carne de ximnasiu, nin plumiferu con pates.
Quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que sepia pronunciar la ch vaqueira,
quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que nun faiga casu a Rouco Varela.
La vecina´l cuartu siempre que m´alcuentra
ximielga´l cadril d´aquella manera,
ta lloca si piensa que voi dir tres d´ella,
yo sigo esperando al mio dixebriegu.
Toes quieren lo mesmu llevame pal altar
nun saben que pierdo aceite por docenes,
darréu que s´enteren nun tendré más xera
que siguir guetando al mozu melgueru
Quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que sepia pronunciar la ch vaqueira,
quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que nun faiga casu a Rouco Varela.
Tu yes l´alitu de la mio vida,
da igual si yes versátil o res de pasivu,
contigo saldré a la fin del armariu
p´ablucar a les vieyes que salgan de misa.
Eurovisión xuntos veremos,
na mani l´arguyu los dos glayaremos,
a los peperos tiraremos-yos güevos
y de tol ambiente la envidia seremos.
Quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que sepia pronunciar la ch vaqueira,
quiero un rapaz na na nacionaliegu,
que nun faiga casu a Rouco Varela.